El sueño y sus circunstancias, esa nueva normalidad

 

Se habla de una nueva normalidad, una forma inédita de estar en estos cambios, que se han originado a causa de la pandemia. La cuarentena obligó a las personas a modificar totalmente su estilo de vida y no sé si se han dado cuenta, de la cantidad de personas que manifiestan por las redes, que no están durmiendo o lo hacen muy tarde, lo que ha traído también un cambio en el horario de desayunos, almuerzos y cenas.

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Ahora como parte del saludo habitual va la pregunta ¿cómo dormiste?, ¿qué tal pasaste la noche? Y las respuestas suelen ser: “no dormí nada”, “tuve una mala noche”, “me dormí después de las cuatro” y otras por el estilo.

Me gustaría analizar con ustedes algunas razones, desde mi punto de vista, que podrían estar influyendo para que las personas no puedan realizar algo tan común y necesario como lo es tener el descanso en el dormir.

El Miedo

Sí, el miedo se ha apoderado de la mente de mucha gente. Nunca se había presentado una situación como esta,  que obligara a los países a paralizar su vida en aras de la búsqueda de la salud. Tener bienestar físico es tener vida y si este está en riesgo es lógico que las personas comiencen a crear situaciones angustiantes, que les paralizan, y aunque en el día mantengan un comportamiento ajustado a la coherencia, al llegar la noche se desandan los temores, que traen como consecuencia la falta del descanso natural.

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Exceso de pensamientos negativos

Lo que en el día se le ha dado poca importancia acude en la noche con una banderita de “no te duermas piensa en mí” y acuden en fila india todas las situaciones por las que se está pasando y las que podrían devenir, esto último es lo que más desarrolla ideas y presagios que imposibilitan el buen dormir.

Exceso de actividad cerebral 

Muchas personas se van a la cama con el celular de compañero, comienzan a revisar redes, whatsapp y mensajes de textos, y aprovechan ese momento para compartir o responder lo que no pudieron hacer durante el día. Este tipo de actividad es realmente dañina para quienes necesitan tener la tranquilidad necesaria para conciliar el sueño. Siempre surge algo que llama la atención o incluso preocupa, porque las redes están llenas de augurios y rumores que afectan la tranquilidad.

Preocupación por no dormir

Nada más incómodo que obligarse a dormir, pareciera que esto se vuelve un círculo vicioso. Mientras más se exige menos se logra y la persona se dedica a buscar una u otra posición que le ayude, pero va frustrándose en el intento lo que agrava el problema.

Dolencias físicas

Un dolor de cabeza, muelas u otro es un impedimento para dormir. Son muchas las personas que no han logrado conseguir los medicamentos necesarios para afrontar distintas dolencias y es en la noche cuando estos se presentan y afectan el reposo.

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Factores externos

La noche debe estar en silencio para que el cuerpo se relaje y se pueda lograr el sueño, sin embargo la presencia de ruidos, producto de música a alto volumen, perros que ladran, tránsito o violencia callejera,  se vuelven enemigos de quienes necesitan dormir. El calor o frío también es un impedimento. En estos momentos donde muchos tienen que dormir sin el confort,  que en algún momento tuvieron, porque se han dañado los acondicionadores de aire o ventiladores y no han podido repararlos, agrega un elemento extra al momento de descanso. Los zancudos también son unos compañeros no gratos que agudizan el problema.

Recuerdos recurrentes

Algunas personas deciden recordar,  justo a la hora de dormir, aquellos eventos dolorosos por los cuales han pasado, personas que ya no están con ellos bien sea porque emigraron o dejaron este plano, todo ello genera tristeza y pesar que se vuelve un impedimento para dormir.

Obsesiones y manías

Algunas personas han hecho del acto de dormir todo un ritual de manías, y no saben relajarse si no tienen la almohada, colchón, chinchorro, hamaca, posiciones y hasta sonidos especiales. Al no conseguir ese acomodo el sueño no acude.

¿Qué podríamos hacer?

Algunos acuden a fármacos que les produzcan un sueño obligado, con las consecuencias que esto trae para cada organismo. Mareos, somnolencia durante el día, dependencia, entre otros.

 

Lo mejor es conocer qué es lo que está afectando al organismo e impide obtener el necesario descanso. Todos los seres humanos necesitan del mismo. Los cambios que cada uno implemente en su vida para solucionar este problema serán de mucho beneficio para su calidad de vida.

 

No es sano llevarse el teléfono celular a la cama. La sugerencia es apartarlo a una hora determinada, apagarlo o bajarle el volumen y revisar al día siguiente lo que haya que ver.

 

La autodisciplina en este sentido es necesaria. No se puede dormir si la cabeza está llena de pensamientos angustiantes, por lo que eliminar las malas noticias es necesario. Hay personas que constantemente están hablando de temas negativos, y traen a nuestra vida quejas y críticas e intentan imponer su criterio. Dejar de ver noticieros y resúmenes de hechos desagradables antes de irse a dormir es una práctica necesaria, como lo es también apartarse de esas personas.

 

Baños de agua tibia, el consumo de algún tipo de infusión o masajes que relajen, media hora antes de irse a la cama son beneficiosos.

 

No luchar con el sueño, este es un proceso natural que todos necesitamos y que cuando el cerebro ha estado activo por mucho tiempo lo requiere y lo busca por sí solo. El descanso llega si lo permitimos. Una vez conocemos cual es nuestro ritmo, nuestro reloj biológico, nuestro propio tiempo necesario para descansar y hacemos cambios necesarios, porque sabemos qué es lo que nos está afectando, todo se resuelve favorablemente.

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Ojalá les funcione como a mí, tu opinión es importante, ¿cuáles son tus sugerencias?

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