Los días largos y extraños atormentan la razón,

copiando el ritmo exterior,  urgidos  caminamos,

así vamos confiados en que con fe en el corazón

la vida pronto  prospere  para los seres amados.

Avanzar se hace lento si se busca un destino,

deseamos que se nos muestre un rumbo esperado,

insistiendo  que un evento nos muestre nuestro sino,

como si fuese ajeno el regalo otorgado.

fuente

A veces suele pasar que nuestros ciclos ignoramos,

obviándolos, ocultándolos  para seguir patrones,

que otros escribieron y dejaron como ejemplos,

y negamos el vivir,  reprimimos las emociones.

 

Yo no viviré tu vida; me comeré mis limones.

Caminaré cada día, con expectativas nuevas;

las agruras serán mías, también los dulces sabores

y cuando pasen factura yo sola daré mi cuenta.

 


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