Hola, amigos de Hive

Hoy solo paso a mostrarle como la cotidianidad se vuelve absurda y constituirse en la nueva normalidad, quienes no sean de esta región quizá no entiendan algunas palabras que forman parte del léxico coloquial venezolano, algunas palabras creadas por la crisis.

 

Esta mañana salí temprano, nos citaron al colegio de los niños, un problema con las tareas, tú sabes.  Me di mi baño de tobito como todos los días y me fui.  La maestra muy foronda reclamando que no le habíamos mandado los videos como habíamos quedado y le dijimos pero si no tenemos teléfono inteligente ni cámara ni mucho menos internet, cómo íbamos a hacer.   Una mujer dijo que compráramos un teléfono inteligente aunque fuese  bachaqueado.  Manita, si no me alcanza para la comida, cómo creen que voy a comprar eso.

 

Además ya quedamos bellacos de la sinvergüenzura de esa gente, que le quieren sacar un ojo a uno por cualquier cosa.  Las escuelas que agarren su trompo en la uña,  porque si yo puedo enseñar a mi hijo en casa, como ellos quieren, no lo voy a mandar más nunca y me ahorro lo del caballo.

 

Sí, caballo mija, aquí con la escasez de gasolina la gente anda a caballo, burro y mula y están cobrando carísimo por llevarlo a uno a cualquier parte,  menos mal que Don Alfonso es  panita y no nos tira tan duro.  Te dejo porque voy a hacer cola para agarrar agua.  Y después si no se va la luz voy a buscar una carrucha donde Hilaria, que el jueves tengo turno para que me vendan gas.

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