Aquella voz – cuento – Mensaje diario de cinco minutos – 1 de abril de 2020

Escribo por cinco minutos a partir de una palabra dada.  La de hoy es chirriante. Es la propuesta a la cual nos invita @latino.romano aquí.

“Mudarse es una pesadilla”, decía, no terminaba aún de vaciar las cajas contentivas de ropa, enseres, cristalería y demás trastes, que había acumulado en la vieja casa. Ahora se iba a la ciudad, a un apartamento sencillo, donde se iba a sentir mejor junto a su hija. Lo más difícil había sido conseguir el colegio para ella, que tenía una serie de dificultades para adaptarse a los grupos, motivo por el cual había decidido buscar un entorno donde encontrara especialistas, que le ofrecieran una ayuda y su hija pudiera integrarse a los demás.

 

Un cuestionario con más de cincuenta preguntas le fue enviado a su correo electrónico, allí debía responder con lujo de detalles las enfermedades, circunstancias, eventos significativos y datos de sus antepasados; todo ello para tener la escuela un perfil de la nueva integrante de sus filas académicas. El lunes siguiente se presentó con la niña a una entrevista. Una señora de algunos cincuenta años la atendió con suma educación, le pidió que tomara asiento, mientras leía en el monitor las respuestas, que le habían enviado y hacía breves comentarios y nuevas preguntas. De pronto un sonido chirriante llegó a sus oídos y la niña inmediatamente se tapó los suyos. Una mujer malencarada con apariencia de cuervo entró a la oficina para pedir unos recaudos, era la portadora de esa voz horrenda, que no paró de hablar ni un segundo. Por fin se retiró, en ese momento con amabilidad la directora les informó: “ella es la dueña del colegio”.

 

Se mantuvo en silencio, no llegó a pasar el minuto cuando cordialmente le pidió a la mujer que dejara los trámites hasta allí, ella tendría que seguir buscando.
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