¿Con qué actitud asumes la cuarentena?

Una amiga me hizo esta pregunta en el día de hoy para un foro virtual donde participa.

¿Con qué actitud asumes la cuarentena?

Di mi respuesta y luego pensé en las diferentes actitudes con las que cada uno puede asumir este hecho único desde que tengo uso de razón.

A lo largo de estos días he sabido de  varios comportamientos:

  • Los que hacen caso omiso a las recomendaciones, creen que es un hecho inventado con fines extraños y bajo esa premisa entran y salen de sus casas, sin atender recomendaciones, algunos han sido capturados por los entes a quienes compete la seguridad pública.

 

  • Los que dedican el tiempo a despotricar de todo, mantienen una queja constante, se imponen con su verborrea en sus hogares y drenan por las redes su malhumor.

 

  • Los que viven el día cazando noticias y llevan registro pormenorizado de la catástrofe, actualizan el mapa de incidencias a cada momento y se vuelven informantes de lo que ocurre en el mundo y su entorno.

 

  • Los que viven recomendando pócimas y brebajes que supuestamente han leído en alguna fuente, sufren cada uno de los síntomas sin tenerlos realmente y viven terriblemente asustados.

 

  • Los que se extralimitan con el uso de desinfectantes y  pasan el día limpiando pomos de puertas, neveras, controles de televisor y demás y cargan la nariz irritada de tanto químico al que se exponen.

 

  • Los que elaboran memes con insultos conminando a las personas a quedarse en casa y cuidarse.   Estos viven su día a día con su grupo de amigos virtuales donde no se exponen a ningún contagio.

 

  • Los fanáticos religiosos que elaboran cadenas de oración o vaticinios para que los demás compartan.

 

 

 

fuente

Y otros comportamientos según las expectativas de cada quien.

La respuesta que le di a la amiga fue la siguiente:

Esto es único y nuevo, no puedo ejercer ningún tipo de acción que no sea la de tener paciencia y ocuparme en las cosas que me gusten o sepa hacer.  Invento actividades para realizar con los nietos, converso mucho con los hijos sobre temas diversos.  Leo, escribo, no puedo pintar por falta de materiales,  pero hago dibujos para el futuro; arreglo plantas, participo en las redes sociales, intercambio libros digitales  pero  sobre todo trato de no forjarme expectativas de ningún tipo.

Una vez leí un dicho que decía: “Si deseas hacer reír a Dios, cuéntale tus planes” y cuántas veces he pensado en ello en esta circunstancia.  Podemos planificar muchas cosas y no dependerán de nosotros.  Evito en gran manera informarme de estadísticas y sucesos que tengan que ver con lo que está ocurriendo, no veo videos y paso de largo memes con mensajes desalentadores, tampoco los comparto.

Cuando esto pase me encontrará con más valoración al día a día y sus circunstancias cotidianas, reforzada en el amor familiar como principal bandera.


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