#RetoTop10 – Algo que compartir – Se llama vida

Se termina el año y es normal que se hagan balances de lo bueno o malo que nos ha ocurrido. Muchas veces se me ha acusado de ser ingenua por quitarle peso a las “grandes cosas” y quedarme agradeciendo las pequeñas que cuando las vemos bien, son las más valiosas de todo esto que llamamos vida.

 

Un camino recorrido con obstáculos y logros que al montarlos en la balanza son motivos de frustración para muchos, porque la inclinación de la misma no es la esperada. Yo los invito a no esperar ese momento, donde debemos entregar cuentas, para comenzar a agradecer o disculparnos por lo no logrado, cada día está lleno de situaciones que aceleran el corazón por la emoción y nos llevan a valorarlo todo y disfrutarlos es una manera de recargar nuestra propia energía.

 

Este es el #RetoTop10, espacio de intercambio donde yo quiero compartirles dos momentos mágicos para mí, tomados con pinza, de la cantidad de situaciones diarias que me hacer estar cada vez más agradecida.

 

Este es mi sobrino David Fernando, tiene ya 25 años, nunca he podido conocer su pensamiento, tener un rato de risas compartidas o intercambio de experiencias con él, mucho menos sentir su mirada, porque tiene la condición autista y se comunica a su manera, con sus movimientos repetitivos, sus gritos o silencios, nos enseña a quienes tenemos la dicha de conocerlo que el mundo es totalmente diferente a cómo nos lo planteamos siempre.

 

Hace unos días volví a verlo en una reunión familiar, me senté a su lado, había pasado un rato cuando sentí su mano sobre la mía, se le llevó al pecho a la altura del corazón y la mantuvo allí, miré a mi hermana y ella me dijo: «sí, él a veces hace eso» pero de pronto tomó su mano y se la llevó a la mejilla y sonrió feliz y me transmitió a mí esa sensación de alegría, mantuvo mi mano en su cara por unos breves segundos, momento que aprovechó alguien para capturar la imagen, lo cual agradezco, y luego me soltó y volvió a su espacio.  Fue un momento de conexión muy valioso para mí.
Un abrazo, cuánta energía se intercambia y qué alegría para una abuela disfrutar el abrazo de un nieto.  La siguiente imagen corresponde a un intercambio de regalos el «amigo secreto», que hicimos en casa el día de la llegada del Niño Jesús.

 

Uno de mis nietos era mi «amigo secreto» y nos dimos un efusivo apretón lleno de amor.
Que abunden en ti esos momentos de intercambio familiar y amistoso,  que llenan las baterías al máximo y nos dejan esa sensación de agradecimiento y paz.
Si deseas participar en el #RetoTop10, te invito a leer más aquí.
Contenido original
Las imágenes están en las redes sociales familiares, no infrinjo derechos de autor al publicarlas aquí.
La imagen principal es la sugerida por el #RetoTop10

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