Presentimiento – Relato – Mensaje Diario de 5 minutos – 22 de octubre de 2019

Cada vez me gusta más este ejercicio de escribir durante 5 minutos al cual invita @latino.romano, en esta oportunidad no pude cortar la idea así que me tomé 7 minutos. 

Una mañana como todas, la misma cotidianidad, las mismas tareas, pero con la certeza de que algo crucial iba a ocurrir esa tarde. Pocas veces tenía ese tipo de presagios; los días transcurrían sin mayores sobresaltos pero este en particular estaba cargado de una atmósfera distinta. Se dispuso a esperar entonces ese acontecimiento, que le cambiaría la vida precisamente esa tarde, era el presentimiento de que hasta ese día se mantendrían sus penurias, al llegar el otro día, la realidad sería otra.

 

Salió al patio a cortar el monte, algo que le gustaba hacer porque le quitaba la ansiedad, en esa tarea siempre conseguía un nuevo brote de alguna planta, que creía perdida en su jardín, se daba cuenta de los botones de nuevas rosas, o notaba que por fin los ajíes estaban dando su primera carga. El mes anterior cuando hizo lo mismo y encontró un nido de aves con un pichón recién nacido, que llenó de alegría a los pequeños. Pasó la hora de almuerzo y se olvidó de comer: cuando se entretenía de esa manera era imposible que nada la sacara de su pasatiempo; en una bolsa negra iba de una vez acumulando la maleza, pensó que podría comprar unos hongos pequeños de arcilla que había visto en la tienda.

 

Ya casi eran las cuatro de la tarde, cuando decidió poner fin al trabajo, se quitó los guantes, y comenzó a recoger sus materiales de trabajo, al agacharse a cambiar de lugar un matero, sintió un dolor agudo y punzante que le hizo pegar un grito, vio la rapidez con que una serpiente se escondía debajo de otras plantas, no era momento de ver qué forma tenía la cabeza, todo ocurrió muy rápido: un adormecimiento, una pesadez, el corazón fuera de control, la lengua torpe no le permitió llamar a nadie, el sol se volvió su techo y sus ojos se abrieron sin ver.
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