Saludos amigos, dejo por aquí mi participación en el reto diario propuesto por @latino.romano.

Cuando la conocí me llamó la atención que tenía las manos muy rojas, las palmas brillantes y finas arruguitas se extendían por sus dedos profusamente; estuve tentada a preguntarle pero no quise ser muy intrusiva además apenas la estaba conociendo. Por cuestiones de estudio nos reuníamos con frecuencia a realizar trabajos en equipo, a veces en la biblioteca, otras en mi casa y un día ella me propuso que nos reuniéramos en la de ella, para variar. Estuve de acuerdo. Ya habíamos cursado dos semestres juntas y habíamos compartido lo suficiente para darme cuenta de su excesiva atención a los detalles, era muy minuciosa en todo lo que hacía.

 

El día de la reunión llegué unos minutos antes de lo previsto y me hizo pasar al patio, me dijo: “aproveché para remojar unas camisas”, metía y sacaba las manos de un balde donde mantenía en remojo unas prendas, apuraba los pasos, posiblemente para comenzar a realizar el informe que teníamos previsto. La vi echar lejía en una bañera mientras decía: tengo que estar pendiente porque Rómulo es muy delicado con su ropa y siempre está pendiente del cuello blanco de su camisa.

 

No pude evitar pensar  en la capacidad que tienen algunos corazones para en nombre del  amor  proteger todo lo del bien amado por encima de su propio bienestar y en este caso sus propias manos.
Contenido original
Imagen principal propuesta por el reto

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