La vida no es más que la realización de un viaje permanente unas veces más íntimo que otras.


Viaje sin retorno

Cuántas veces la brisa nos golpea el rostro,
aunque vayamos con los vidrios cerrados,
el viaje siempre es eterno.
Con los zapatos rotos o visiblemente apretados,
el camino permanece allí.
Unas veces sin bastimento,
otras, con un trozo de pan en la cartera.
El hambre atormenta siempre.
Yo atisbo tu terror en la distancia.
Huelo sin querer tu cercanía imprecisa.
Una piedra clavada en la piel no dice nada.
Una piedra arrojada en el rostro dice mucho.
Ambos aprendemos a administrar las palabras,
y a espolvorear con acierto los silencios.
Sin que lo pienses mucho llega a ti la paz soñada
y el mejor bocado es el presente.


Este contenido es original

La imagen principal me pertenece, es un óleo en cartón pintado por mí.


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