Un saludo a @latino.romano quien promueve esta propuesta de escritura por cinco minutos.  Te invito a leer más aquí.

¿Quién necesita en su vida una persona que constantemente está triste? Nunca he podido entender ese afán que tienen algunas personas para convocar a la tristeza a sus vidas. Este abatimiento es pesado, mal compañero y espanta a los demás, porque quien ya vive en entornos deplorables lo que menos necesita es alguien que se lo recuerde.

 

Eso fue lo que pasó con la señora Celeste, todos la consideraban alguien que siempre necesitaba estar acongojada por cualquier cosa, ya sus familiares la conocían y hasta le habían puesto el mote de Doña Lamentos. No había que hacer coerción para llevarla a un velorio, a ella le encantaban esos ambientes donde podía sacar su manera de ser y dejarse llevar por la más completa aflicción. En la televisión solía buscar telenovelas y programas de crímenes, ahí se le veía atenta, sonándose la nariz a cada momento.

 

Un día conoció a un joven igual de triste, pero que no se había dado cuenta que lo era hasta que la conoció a ella. Él se vio reflejado en ese espejo y le disgustó sobremanera la imagen tan deplorable que proyectaba a los demás con ese comportamiento. Entonces le dijo: “no le rindas culto a la tristeza, sal de ese estado anímico tan lamentable” pero en el fondo se lo estaba diciendo a él mismo.

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