¿En cinco minutos? A veces fluyen las ideas y otras se estancan, pero siempre sale algo innovador.  Te invito a participar un reto donde escribes a partir de una palabra o expresión generadora, mejor lee aquí.


 

La idea era fantástica la había leído en una red social y se le ocurrió que la pondría en práctica en lo que pudiera. Todo consistía en que cada vez que comiera alguna fruta guardara la semilla y cuando algún día estuviera en un terreno desolado las arrojaría allí para colaborar con la naturaleza y propagar así la producción de frutas.

 

Qué bien, pensó, la conservación de semillas hará que se reproduzcan en otros sitios y en el futuro habrá zonas, que antes estaban deforestadas, con mangos, mamones, mereyes, naranjas, limones y otras más. Ese día le regalaron unas ciruelas y recordó la recomendación, así que guardó en su cartera aquellas semillas, con la idea de sacarlas cuando llegara a casa y lanzarlas después en cualquier terreno baldío.

 

El problema fue que lo olvidó, pasó el fin de semana, y el lunes cuando fue a trabajar tomó apurada la cartera y salió. En el camino sintió punzadas en la espalda y el brazo, fue en ese momento, cuando se percató que la cartera estaba llena de hormigas; las semillas habían sido despedazadas por esos insectos y ahora estaba desesperada con la picazón. La idea fue buena pero el procedimiento no fue el mejor.
Contenido Original
Imagen principal la propuesta por el reto.
Imagen secundaria, pública,  tomada de facebook

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