Se despertó temprano y salió a la calle a hacer varios trámites que tenía pendiente. Esperó uno minutos y vio llegar el transporte colectivo, al subirse, pese a que había puestos en la parte de atrás,  un joven le ofreció su asiento y él se dirigió al fondo. Ella le agradeció y se sentó. Mentalmente iba sacando cuentas, entraría primero a una entidad bancaria y retiraría un efectivo y después iría a una peluquería, quería hacerse un ligero cambio a su cabello. Pronto llegó a su destino, pagó y bajó. Vio una tienda de dulces, entró y compró unas almendras y pasas, para un postre que había visto el día anterior en internet.

 

En la acera de enfrente estaba el banco, esperó a que cambiara el semáforo y pasó segura, sacó su teléfono celular que sonaba en su cartera y atendió la llamada en plena calle. Era su hija para pedirle que le comprara unas cartulinas, que necesitaba para la escuela. Entró al banco, se dirigió a la taquilla e hizo el trámite que necesitaba. Salió y se dirigió a la librería cercana, iba contenta, la calle estaba concurrida pero no atestada de gente, las personas se veían tranquilas, con rostros animados y sonrientes. Saludaban y ofrecían sus buenos días a los demás transeúntes.

 

En el camino vio una cafetería y entró, se tomó un capuchino con deleite. Salió y camino dos cuadras para ir a la librería más cercana, compraría las cartulinas y con seguridad se antojaría de un buen libro, recordó que le quedaba poco óleo blanco, aprovecharía también de comprar dos pliegos de papel Fabriano para una acuarela que quería regalar. Vio su reloj apenas marcaba las nueve y quince minutos, tenía tiempo de sobra y se dijo que sería buena idea acercarse al museo, a ver las exposiciones. Alguien le había comentado acerca de dos pintores colombianos que presentarían sus obras allí.

 

Lentamente, caminó los pasillos y observó cada cuadro, compartió impresiones con algunas personas que estaban allí y admiró el arte en cada detalle. Al salir, se dio cuenta de que se le había pasado el tiempo para ir a la peluquería, pero no se preocupó, lo haría en cualquier momento de la semana  y se dirigió a la parada más cercana. Tomó un autobús de regreso y se fue a su casa, allí compartiría con sus familiares el resultado de una salida normal, en una mañana normal, de un día normal en un mundo de fantasía, irreal, totalmente extraordinario.

El texto anterior ha sido la propuesta para esta semana del #club12, en el #Reto12Votos que llega a su semana No. 51.  Fue @pavelnunez quien tuvo la idea de crear este reto con el propósito de incentivar la buena escritura y la lectura comprometida de un grupo de personas.
 

Esta iniciativa se ha mantenido a lo largo del tiempo gracias al empuje que le ha dado @avellana, quien cada domingo en el programa Fusión por #Radiosteemit, orienta las pautas y otorga las premiaciones.  Si tú también deseas participar, te invito a leer en  el siguiente link.
La semana pasada el tema fue Noticas.  Felicitaciones a @mafalda2018 a quien acompañé en la premiación.   
Esta semana la temática es Fantasía.  Un tema atractivo y que seguro dará muy buenas publicaciones. 
Me llené de tristeza elaborando mi tema porque aunque el texto se ve como la situación más normal y cotidiana que pudiera existir, en mi realidad es casi una utopía, que espero en algún momento pueda ser algo normal nuevamente.
fuente  


El #Reto12Votos está diseñado para que todas las personas ganen. Se trata de leer, comentar y votar por otros participantes del reto que harán lo mismo a cambio.


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