Con el amor no se juega – Poema

Es casi ley, los amores eternos, son lo más breves. (Mario Benedetti). fuente


Quienes dicen que es un juego no saben lo serio que puede ser.

El amor es un niño inmaduro y tremendo.

Le gusta taparse la cabeza con la sábana y decir “aquí estoy, aquí no estoy”,

pero, a veces, se cansa de tanto jugar, se queda dormido o se va.

Esos días no estaba.

Los amantes  se quedaron  esperando que se destapara la cara.

Abrazaron sus cuerpos y sus iras.

Los primeros se separaron luego del cese al fuego;

las segundas  se fundieron en una amatista facetada.

Cada día alardeaban entre sí y mostraban  sus definidos cortes,

y en soledad, cada uno, pulía sus formas y descubría nuevas aristas.

Eran buenos en el arte de acumular piedras,

eran diestros a la hora de atinar, en el momento preciso.

El amor los vio de lejos y les dijo adiós.

Ellos ni se enteraron, ocupados como estaban en sus hábiles delirios.

Y así sigue cada uno, con sus cajas repletas de peñascos afilados.

Esperando que el amor muestre su rostro y les diga: “aquí estoy”.

fuente

Contenido original

Imagen principal


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *