Escribir en cinco minutos, una propuesta que asumo nuevamente, gracias a la iniciativa de: @latino.romano y @mariannewest, puedes leer más aquí.

Burro de cien años

No sé cómo se le pudo ocurrir esa idea, en mi vida he montado en ningún tipo de equino. No me gusta, nada más intentar montarme en un caballo mis brazos y piernas comienzan a temblar y el espectáculo que doy es deplorable.

 

Cuando me invitó al campo yo pensé que ya estaban logrados algunos adelantos para llegar a la pequeña casa; me habían advertido que tendría que montar en canoa y no me opuse; eso sí me gusta, la idea de viajar e ir recibiendo la brisa en el rostro y eventualmente el agua, se me hace muy agradable.

 

El río establece conmigo una especie de comunicación me siento parte de él, ni siquiera los babos o cocodrilos me asustan, pero no, en cuanto llegamos a la orilla, Juan me dijo: “apúrate que hay que subirnos a unos burros, falta más o menos una hora antes de llegar a la casa”.

 

Me quedé con la boca abierta, no percibí ningún gesto de burla, y me dio pena hacer un berrinche innecesario, me dije a mí misma, bueno, ya lo peor pasó, más de doce horas de viaje, ya es buena hora de que llegue, un burro, no es tan complicado como un caballo.

 

Entonces me mostraron el burro, un animal decaído y triste y yo dije: ¿Ese burro de cien años?, entonces todos comenzaron a reírse, ya habíamos llegado a la casa.
Contenido original
Imagen principal la propuesta por el reto.

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