Escribo y Soy

Asumir la escritura significa también apropiarse de una autoría: es mi texto, mi producción, ha salido de mí y cual hijo debo ser responsable por lo que ocurra con su destino. No es descabellado lo que afirmo, así de estricto debe ser el compromiso que gano con mis producciones.

 

Las palabras se las lleva el viento, lo escrito queda plasmado; las palabras pueden salir de manera abrupta y sin previa reflexión, lo escrito requiere organizar el pensamiento; hablar es una actividad relativamente fácil, escribir es complejo y requiere el dominio de una serie de herramientas que le den coherencia y cohesión al texto.

 

Cuando se escribe en una red social como Steemit estamos expuestos, nuestros textos pueden ser leídos por muchas personas, en la mayoría de los casos no las conocemos, ni ellas a nosotros. Es bueno recalcar además, que estas publicaciones quedarán allí, una vez pasado el tiempo y conformarán nuestro legado como testimonio de nuestra manera de ver el mundo, gracias a la blockchain. Todo esto nos compromete a trabajar de forma responsable y seria. También supone el cumplimiento de una serie de formalidades, (si estamos claros con nuestro autoconcepto y queremos que este no sea tergiversado), para redactar, hacer uso de las normas de ortografía vigentes, respetar el reglamento implícito en la red y aplicar la sindéresis.

 

Otro hallazgo que me parece muy valioso es que podemos conocer nuestra evolución como escritores, el trabajo constante en este oficio nos va mostrando, paulatinamente, como se nos hace cada vez menos difícil desarrollar los posts, y aunque reconozcamos que nunca estaremos del todo listos, el texto siempre nos resultará inconcluso, nos dejará nuevas interrogantes y deseos de investigación, el proceso de creación será muy beneficioso para nuestro cerebro y el desarrollo de nuestra creatividad.
La escritura cotidiana nos va develando ante nosotros mismos, nos pone en evidencia, nos enfrenta con nuestros miedos, creencias, carencias y conflictos, nos cuestiona y nos da respuestas, podría decir que ejerce también un efecto terapéutico en nosotros al brindarnos la oportunidad de reforzarnos, conocernos y propiciar un crecimiento intelectual.

 

Muchas veces en las reuniones casuales se debaten temas y sentimos que no pudimos dejar claramente establecida nuestra posición con respecto a los mismos, bien sea porque se diluyó la información, se introdujeron otros temas, se agotó el tiempo o cualquier otra razón, pero cuando tenemos el gusto y la disposición a la escritura podemos desarrollar cualquier contenido y ser los dueños del enfoque y los puntos a tratar.

 

Son tantos los beneficios que podemos recibir cuando aprendemos el manejo de la lengua escrita que los riesgos se vuelven necesarios. Corrámoslos, vale la pena.

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